La seguridad social constituye uno de los pilares fundamentales del desarrollo humano y del bienestar de los países. Su consolidación como un derecho humano reconoce la responsabilidad de los Estados para garantizar protección frente a los riesgos sociales, bajo principios de universalidad, solidaridad, equidad y suficiencia.
En un contexto caracterizado por transformaciones demográficas aceleradas, mercados laborales cambiantes, movilidad humana creciente, avances tecnológicos y nuevas configuraciones familiares, los sistemas de seguridad social enfrentan desafíos profundos que...